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sábado, 9 de marzo de 2019

La campana muda...


La imagen puede contener: 2 personas, incluido Luis Fernando Ledesma, personas sonriendo La red social Facebook recordó ayer una publicación del diario El Tribuno de Tucumán, del 5 de marzo de 2014. En portada el título principal de esa edición del matutino -que dejó de publicarse el 30 de diciembre de 2016- rezaba “La campana muda”. Esa frase sintetizaba el clima que había abrazado al ámbito educativo nacional y provincial, enmarcado por las medidas de fuerza iniciadas por el conjunto de los gremios docentes en el inicio del período lectivo 2014.

Por Luis Fernando Ledesma (Docente y Periodista independiente)
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Cinco años después -con un gobierno nacional de distinto signo y orientación- la experiencia de gestión de las políticas educativas de la alianza Cambiemos agudizaron muchos de los problemas que se vivían durante la gestión del gobierno del Frente para la Victoria. Los efectos del impacto de la inflación sobre el conjunto de los asalariados desnudan más aún conflictos económicos y laborales en la mayoría de las provincias.

   En Tucumán, a pesar del acuerdo salarial logrado entre el Gobierno provincial y los gremios ATEP, APEM y AMET, el inicio de las clases fue pospuesto por el ministro Juan Pablo Lichtmajer para el próximo lunes: la adhesión de los gremios locelas al paro nacional docente no interrumpe las clases. 


   Marzo de 2019 llega sin clases en el día previsto anteriormente (6 de marzo), pero sobre todo sin la apertura de negociaciones salariales en el marco de una paritaria nacional. Algunas voces señalan este conflicto. El profesor Jorge Leguizamón Torchán, con responsabilidades de gestión institucional y gremial (congresal provincial en ATEP y congresal nacional a CTERA, por la lista Dorada, Agrupación Docente Isauro Arancibia) afirma que la sensación de la “campana muda” con “sus sonidos del silencio” se agudizó en este último lustro. 



  Una amplia gama de conflictos que afectan a la educación pública -y la desmerecen- no entran en las agendas de discusión explícita de gremios con autoridades del Gobierno. Al pago de salarios en término “no hay con qué darle” y la gran mayoría de otros temas no admiten discusiones generalizadas en la corporación docente. Si así estuviera ocurriendo, desde el interior de los gremios tal situación no trasciende hacia el resto de la sociedad.



   El peso específico de un hecho trivial como el “pago en término de los salarios” sumerge cualquier otro tipo de reivindicación en el presente y hacia el futuro. Las clases comienzan en Tucumán sin paros ni medidas de fuerza hacia el gobierno local, sustentadas en un acuerdo salarial que convalida sin más la propuesta gubernamental. En ese sentido, por acción de las cúpulas gremiales, la “familia educativa” acepta disciplinadamente la medida ordenadora de los papás del Ministerio y de la Gobernación. Acaso sea ese el punto saliente de la política educativa de Tucumán, que desde 2003 se viene haciendo doctrina con las conducciones de José Alperovich, con Susana Montaldo en sus comienzos y Silvia Rojkés después. Y que continúa con el dúo Juan Manzur-Juan Lichtmajer en el actual gobierno. Así es como las clases comienzan. normalmente. Pero con las campanas que siguen mudas.

2 comentarios:

  1. EL ESPIRITU DE LUCHA DE ISAURO ARANCIBIA !!!

    SOBREVUELA LOS CIELOS DE SU TUCUMAN MONTERIZO !!!

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  2. EL ESPIRITU DE LUCHA DE ISAURO ARANCIBIA !!!

    SOBREVUELA LOS CIELOS DE SU TUCUMAN MONTERIZO !!!

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